Cuando los periodistas preguntan por qué tarda tanto resolver los problemas críticos de puertos, aeropuertos, hospitales, carreteras, escuelas, etc., la respuesta es unívoca: hay procedimientos inconclusos, requisitos contables o legales pendientes, liquidaciones por finiquitar. En una palabra: un nudo ciego que, por más que sea su voluntad, ni el presidente Arévalo ni sus ministros logran deshacer. Sin una reforma a fondo del servicio civil, el presidente y su partido corren el riesgo de dejar como legado muchas obras y proyectos por comenzar. ¿Que no tiene respaldo político? Acuda directamente a los ciudadanos; ellos lo llevaron a la presidencia.
Eduardo Mayora
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